El sertón trae la tradicional carne de sol con papilla de leche y el fabuloso Café Nordestino, que incluye, entre otras delicias, yuca, cuscús de maíz y beiju de tapioca.

Las contribuciones de la costa son variadas, pero lo más destacado es el cangrejo. En restaurantes y quioscos, la gente de Aracaju saborea el cangrejo cocido al natural, roto y bañado con vinagreta. Ya el ‘primo’, el cangrejo guaiamum, es servido con papilla. Hay también la Casquinha de Siri, Caldinho de Sururu, pescados, camarones, pitus, ostras e mariscos.

Las frutas del Noreste, como mangaba, graviola, pitanga, seriguela, cajá, araça y anacardo, están siempre presentes, al natural o en forma de jugos y helados.

En la orla de Atalaia, la Passarela do Caranguejo reúne decenas de casas que ofrecen buena cocina regional y, por toda la ciudad, restaurantes de diferentes especialidades atienden a las más variadas preferencias.