Santos, São Vicente, Praia Grande y Guarujá tienen lindas playas donde se va con placer el año todo. Pero eso no es todo.

Además de albergar el puerto más importante de Brasil, Santos conserva vestigios de la arquitectura barroca en Brasil, como el Conjunto do Carmo y testimonios de la época dorada de la actividad de café, como el edificio de la antigua Bolsa Oficial do Café, de 1922, en el estilo ecléctico de la época y con los paneles y ventanas con vidrieras de Benedito Calixto, donde hoy funciona el Museu do Café.

También en Santos, el Museu do Instituto de Pesca, en la Ponta da Praia, tiene un grande acervo de arte caiçara, conchas, embarcaciones y fauna marina.

En São Vicente, están la Biquinha de Anchieta, desde la época de los jesuitas y la Igreja Matriz, reconstruida en 1757 en las ruinas de la antigua iglesia, destruida por piratas en el siglo XVII.

En Praia Grande, la Fortaleza de Itaipu, que reúne tres fuertes y ofrece una hermosa vista.

Y, en Guarujá, el Acqua Mundo, donde la mayor atracción es el depósito de 800 mil litros de agua salada a los cardúmenes de peces de mar abierto, como los tiburones oceánicos. Además, en réplicas de los hábitats naturales, el complejo reúne la mayor colección de organismos acuáticos en América del Sur.