En primer lugar, tiene que sentir el bosque. Una excelente muestra de especies de flora y fauna  amazónica en el Parque Zootânico, un área de 5,2 hectáreas ubicada en el centro urbano de Belém, que concentra también las actividades educativas del Museo Emílio Goeldi. Otra cosa es el Parque Naturalístico Mangal das Garças, donde se encuentra una colección de los diferentes ecosistemas de la región. Y un paseo en barco por los ríos Guamá y Acará, con entrada en arroyos y senderismo por el bosque, es el cierre de oro para cualquier ‘aventura en la jungla’.

La historia está presente en el Forte do Presépio del siglo XVII en Casa das Onze Janelas (once ventanas), que data del siglo XVIII, en el lujoso Theatro da Paz, símbolo de la prosperidad de los tiempos del ciclo de la goma, en la antigua prisión, donde hoy, el Polo Joalheiro  (joyero) abriga la Casa del Artesano, con joyas y artesanía y el Museo de las Gemas de Pará con muestras de minerales.

La religiosidad tiene su espacio en la Basílica de Nossa Senhora de Nazaré, en la Catedral da Sé – donde está la imagen de la patrona en la procesión de Círio de Nazaré – y en el Museo de Cirio, que documenta la historia de esta que es la más grande manifestación de la religión católica en Brasil.

¡Disfrute de Belém!