Brasilia es el paraíso de cualquiera a quienes les guste arquitectura y urbanismo. El nuevo, verdaderamente nuevo, brota en formas purísimas, y espacios absolutamente perfectos se estiran a perder de vista hasta llegar al grande mástil y su portentosa bandera.

El Congreso Nacional, visible de todos los puntos del Plano Piloto, es el símbolo más representativo de Brasilia. En su parte posterior, encuentra-se la Praça dos Três Poderes, que integra el Legislativo (Congresso Nacional), el Executivo (Palácio do Planalto) y el Judiciario (Supremo Tribunal Federal).

Otras edificaciones imperdibles son el Palácio do Itamaraty – o Palácio de los Arcos –, el Palácio da Alvorada y la Catedral Metropolitana. El Puente JK, proyectada por Alexandre Chan e inaugurada en diciembre de 2000, también vale una visita, así como la Torre de TV, que proporciona la mejor vista del Eixo Monumental. ¿Y para terminar, quieran hacer un paseo de lancha por el Lago Paranoá?

¡ Aproveche BRASILIA!