Del pantanal llegan los apreciados y sabrosos peces de agua dulce, tales como el pintado, el pacú y el dorado y del cerrado vienen el pequi y la guariroba, indispensables con arroz o pollo, platos típicos de la región central. Ingredientes con tradición indígena y preparaciones muy especiales, como el clásico Caldo de Piranha Pantaneira.

Otras culturas también influyen en la culinaria de Campo Grande. De Paraguay, viene la Sopa Paraguaya, que, a pesar de su nombre, es un pastel salado, hecho de maíz, harina de maíz, huevos, cebollas y queso y la Chipa, un tipo de pañito de queso. Los inmigrantes japoneses trajeron el Soba –  o toshikoshi Soba– un plato de fideos, casi una sopa, preparado con trozos de cerdo, ternera o pollo y especias orientales, que se hizo famoso en la ciudad y pueden disfrutarse en varios lugares, incluyendo en la feria Feira Central.

También de Paraguay, vino el Tereré, una variación de la Mate en que la yerba mate se mezcla con agua fría. La bebida es preparada en guampa, un recipiente hecho tradicionalmente de cuerno de buey y saboreada con bombilla tradicional. Tereré y buenas conversaciones alimentan las Rodas de Tereré, una de las tradiciones más amigables de Campo Grande.