Si quiere saber de Curitiba no puede dejar de visitar sus parques, bosques e jardines. Son muchos como el Parque Barigui, el Parque Tanguá, el Parque Tingui, el Bosque Alemão, el Bosque Boa Vista, el Bosque Capão da Imbuia y el Paseo Público, que hacen parte del día a día del curitibano.

El Jardín Botánico, con sus lindos invernaderos, el Bosque del Papa João Paulo II, con sus construcciones típicas polonesas, y la Universidade Livre do Meio Ambiente – Unilivre, incrustada en el Bosque Zaninelli, proporcionan cultura y momentos únicos de bien estar junto a la naturaleza.

La peculiar Ópera de Arame – ambientada en el Parque de las Pedreiras se destina a presentaciones artísticas y culturales –, el súper moderno Museo Oscar Niemeyer – que alberga exposiciones nacionales, internacionales e itinerantes –, el clásico Museo Paranaense – inaugurado en 1876 y, hoy, con una importante colección de objetos, pinturas y esculturas de época, al lado del grande acervo antropológico y arqueológico – y el palpitante Centro Histórico, alrededor de la Plaza Garibaldi, son otras atracciones que enriquecen la ciudad y, también, a los que la visitan.