La diversidad de orígenes de los habitantes de Curitiba se refleja en la gastronomía local. Recetas italianas, polonesas, alemanas, japonesas y portuguesas hacen parte de la mesa del curitibano y del menú de los restaurantes. Entre las preferidas están las masas, en todas sus formas y sabores, los platos alemanes, como el Eisbein mit Sauerkraut, rodilla de cerdo ahumado con chucrut, y el pato relleno, seguidos por delicias de bacalao, Sushis y Sashimis. Además, por supuesto, hay churrasco/barbacoa, porque los Gauchos también emigraron allí con sus costumbres.

Capital cosmopolita, Curitiba tampoco ignora otras tantas especialidades, que van de la más tradicional cocina indiana hasta las novedades de la cocina contemporánea.

Características del local son también las casas de té. Allá, curitibanos y visitantes degustan dulces muy especiales, de origen europea – como los vigorosos dulces poloneses, difíciles de encontrar en otras partes del País –, que hacen da la comida un grande momento. En un ambiente siempre bien cuidado, los salados también comparecen, con igual calidad y suceso.