Una de las ciudades más bellas de América del Sur. ¿Las otras se quedarán celosas? ¡Por supuesto que no! A todos les gusta Floripa. Allí usted encontrará la playa para nadar con tranquilidad, la playa para coger la ola, la laguna para descansar, un pueblo de pescadores a filosofar… Con un pie en el continente y el resto en la isla de Santa Catarina, Florianópolis es una joya de calas, bahías, puntas, playas, dunas, llanuras y montañas. Un pedazo de Brasil donde el azul del cielo es más azul.

El desarrollo de Florianópolis tomó impulso desde principios del siglo XX, cuando, con la construcción del calentamiento, la ciudad ha experimentado grandes cambios. La implementación de la red eléctrica, sistema de agua potable y saneamiento dio a la isla condiciones para albergar el proceso de urbanización y así un nuevo futuro comenzó a remontar. De esa época, también, es el puente Hercilio Luz, uno de los puentes de colgante más grandes en el mundo. Construido para consolidar la posición de Florianópolis como la capital del estado, esta obra clásica de la ingeniería internacional se convirtió en el principal punto de referencia de la ciudad.

Hoy, Florianópolis es una ciudad vibrante con múltiples opciones de ocio y tradiciones, como los encajes de bolillo, traídos por los azorianos en el siglo XVIII y que persisten hasta nuestros días gracias a las mujeres de la Lagoa da Conceição. También el “Boi-de-Mamão”, bailando y cantando, así como la red de pesca, cuyo lanzamiento es un espectáculo único.

ALREDEDORES

Ocupando una península con costa irregular, Governador Celso Ramos se presenta con hermosos paisajes y muchas playas de los más variados tipos, adecuados para baños en aguas tranquilas, o las de buenas olas para practicar el surf. Pueden ser animadas y con infraestructura. Para algunas de otras, casi desiertas, el acceso se realiza a pie por pistas.

Un miembro de la Reserva Biológica Marina de Arvoredo, es el refugio de raras especies de fauna y flora, y su costa ofrece excelentes sitios para buceo. La “Baía de los Golfinhos” (Delfines) es otro gran atractivo.

Governador Celso Ramos, sin embargo, no ofrece sólo hermosas playas. En el siglo XVIII, la ciudad fue uno de los más importantes centros de caza de ballenas, común en la costa de Santa Catarina en esos días. De “Armação da Piedade” – “Armação” es el nombre que se daba a estos centros – hay ruinas de edificios antiguos y la capilla de Nossa Senhora da Piedade, erigida en 1745 con mortero en sus mezclas de aceite de la ballena. Hoy la pequeñita iglesia es Patrimonio Histórico y Artístico Nacional. Y las ballenas, es bueno saber, pueden procrear y amamantar sus bebés con toda la tranquilidad en las aguas de la bahía.