Y guazu. Agua grande. ¡Y muy grande, por supuesto! Llegando al borde del abismo, el río se precipita con vigor y estruendo, en una caída vertiginosa. Una sola emoción, participación plena, un sentido de retorno a los tiempos primitivos. Las pasarelas para ver desde arriba, o por barco, llegando por los rápidos al pie de las cataratas, el espectáculo es impresionante. Foz do Iguaçu, maravilla que da la naturaleza nos regaló a todos.

Con aproximadamente 270 cascadas que se entrelazan y que caen sobre un acantilado de hasta 75 metros de altura, las Cataratas del río Iguazú son la vida de Foz do Iguaçu, la segunda ciudad más visitada por turistas de todo el mundo.

Foz integra un área urbana muy poblada, donde está también Ciudad del Este, en Paraguay, y Puerto Iguazú en Argentina, países con los que limita con el Estado de Paraná. En la margen paraguaya Ciudad del Este ofrece buenas oportunidades para la compra de productos importados. El argentino, un hermoso bosque preservado que da acceso más fácil a las cataratas y permite la observación de aves y otros animales.

Es también en Foz do Iguaçu que está la Usina de Itaipú,  una hidroeléctrica binacional ubicada sobre el Río Paraná, frontera de Brasil con Paraguay. Construida por los dos países entre 1975 y 1982, Itaipú es la planta más grande del mundo. Un lago de 1.350 kilómetros cuadrados alimenta las veinte y una unidades  generadoras y posee una impresionante arquitectura cóncava con estructuras en concreto que administra  el destino de las aguas.

ALREDEDORES

Parque Nacional Iguazú, en el lado argentino de las cataratas, es una reserva forestal más grande do que la brasileña, con buenas pistas para irse a pie a las cascadas.

Llegase a las pistas en el Trem Ecológico da Selva – o Tren Ecológico de la Selva –, un mini tren importado de la Inglaterra y movido a gas natural. Saliendo de la Estação Central, el tren lleva a la Estação Cataratas y a la Estação Garganta do Diabo. De la Estação Cataratas, salen las pistas al Circuito Inferior, al Circuito Superior, a la Trilha Verde y a la Trilha do Macuco. Y de la tercera estación, sigue al paseo a la Garganta do Diabo, donde las aguas caen con fuerza extraordinaria.

El Circuito Superior proporciona una vista panorámica de los saltos del lado argentino y del Delta del Río Iguazú. En el Inferior,  el camino pasa por debajo de las cataratas y, al final del curso, se embarca para la isla de San Martín, donde playas de arena blanca, así como el mirador al alto del Salto San Martin, esperan el visitante.

La Trilha Verde, un camino en la selva de 600 metros de longitud, es suave y ofrece una buena muestra de la vegetación nativa. Ya la Trilha do Macuco, con sus 7 kilómetros de contacto directo con la Mata Atlántica, es ideal para los amantes de trekking.