El mayor atractivo de Goiânia son sus parques y bosques, de los más pequeños a los que ocupan espacios enormes. Uno de los más vistosos es el Parque Vaca Brava, un entorno tranquilo y bucólico. El Lago das Rosas es el más antiguo de la ciudad, creado en 1940 y es hogar del Zoológico de Goiânia. Otra área tradicional es el Bosque dos Buritis, donde se encontran el Museu de Artes  y el Monumento à Liberdade (monumento a la libertad), del artista plástico goiano Siron Franco. La vegetación silvestre sirve como hábitat para aves y monos. Área de conservación más grande de Goiânia, el Jardín Botánico tiene un área de bosque original, hogar de varias especies de animales salvajes y tiene senderos y lago.

Ya los amantes de la arquitectura se quedarán encantados con las decenas de edificios y monumentos en el estilo art deco construido entre 1940 y 1950. Entre los edificios más interesantes hay el Palácio das Esmeraldas, sede del gobierno del estado y el quiosco de música, los dos en la Plaza Cívica, la Torre do Relógio, fuentes y obeliscos.