Merece la pena una llegada en Portal da Barra, un barrio de pescadores a orillas de la Laguna de Mundaú, para visitar la Rua das Rendeiras. Allí, se creó el filete, una tradición de más de 200 años, saliendo de las manos de las mujeres de Mundaú convertida en piezas de ropa, toallas, cortinas y de inserción. Colorido y con un diseño geométrico inconfundible, el encaje Renda Maceioense puede ser encontrado con variadas aplicaciones en las tienditas de la Rua das Rendeiras.

En el Mercado de Artesanato, en Levada, barrio cerca del centro de la ciudad, usted puede comprar cualquier tipo de artesanías locales. Bordado, encaje, cerámica, figurillas, tallas, paja o fibra de coco y las famosas hamacas noreste existen en cantidad y grande variedad.

Otro local donde se vende artesanías es la playa de Pajuçara. Justo al lado de las balsas, las decenas de puestos de la Feira de Artesanato de Pajuçara ofrecen de todo un poco en artesanías, bijuterías, cangas, pareos, hamacas y literatura de cordel. Pero hay que saber diferenciar, pues, junto a las cosas de buena calidad, hay una infinidad de fruslerías.