El sururu, una almeja de doble concha, hace la alegría de muchos alagoanos y visitantes. Recogido en el barro de las lagunas Manguaba y Mundaú, se prepara en el ‘capote’, es decir, en su cáscara, con salsa de tomates, pimientos, cebollas y ajo, leche de coco o en salsas de pescado.
Muy sabroso, es el alma del Caldinho de Sururu, muy apreciado en los bares de la ciudad para acompañar tragos y charlas.

Los platos del interior también están presentes en la cocina de Maceió. La carne de sol asada – servida con yuca, frijoles de cuerda y mantequilla de botella – y el Baião de Dois – hecho con arroz, frijoles, carne de sol y trozitos de queso cuajo –, naturalmente, e innovaciones, como la carne de sol hecha con carne de búfalo o de avestruz y servida con puré de calabaza y plátano que es conocida como Carne de Sol do Picuí.

Del mar vienen peces, camarones, langostas, mejillones y otros pescados que, muy frescos, rellenan los restaurantes de especialidades. Sólo al horno o al vapor, preservando así sus sabores naturales, moquecas, guisos y estofados o recetas sofisticadas, siempre dejan soledad.