La más joven de las capitales brasileñas es conocida por su organización y encanto. Al igual que en Brasília y Boa Vista, sus avenidas son largas y anchas, intercaladas por plazas ajardinadas y rotondas.

La creación de la ciudad, en 1989, fue fruto de un movimiento separatista que dividió la parte norte de Goiás para la creación del ayuntamiento de Tocantins. El conflicto fue liderado por la población que estaba insatisfecha con la falta de recursos e inversiones.

Hoy en día, Palmas cuenta con más de 200 mil habitantes y ganó su propia identidad. Usted puede conocer la historia de la ciudad al visitar la Praça dos Girassóis, considerada una de las mayores plazas del país, que reúne los principales monumentos arquitectónicos de Palmas, además de hacer referencia a los indígenas de Tocantins, como Apinajé, Khahô y Xambioá.

Las principales atracciones turísticas de la ciudad se centran en el ecoturismo. Palmas es sinónimo de riquezas naturales y bellezas únicas. A pocos quilómetros de la capital, hay decenas de cascadas, sierras, senderos y escenarios que encantan a los turistas de todo el mundo.

¡Vale la pena descubrir los encantos y sorpresas de un Brasil todavía desconocido!