Gran parte de la historia y la cultura de Rio Grande do Sul se puede conocer en el centro de Porto Alegre. La Rua da Praia (calle de la playa) es una buena opción para el comienzo del viaje. En su punto central, la plaza Praça da Alfândega, hay museos y centros culturales, como la Casa de Cultura Mário Quintana, instalada en el antiguo hotel, donde, durante muchos años, vivió el poeta.

Todavía en el centro, otros edificios históricos se conservan como el Palacio Piratini, el Solar dos Câmara, El Theatro São Pedro, la Usina do Gasômetro.

También hay parques agradables, ideales para relajarse, como el Moinho de Ventos , el Farroupilha  y el Maurício Sirotsky Sobrinho, conocido como Parque Harmonia , con parrillas de barbacoa al aire libre y un típico galpón criollo.

La zona sur de la ciudad mantiene un agradable aspecto rural. Algunas fincas pequeñas abrigan reservas ecológicas o caballos, en su mayoría de raza criolla. Son muestras de legítima cultura Gaucha campera que no se queda demasiado lejos del centro.