La cocina pernambucana posee trazos indígenas, africanos y europeos. El interior contribuye con la carne de sol, la carne de bode, el mondongo, la buchada y el chambaril, la costa entra con los pescados, las moquecas, la gallina cabidela y la feijoada pernambucana, hecha con vegetales y frijoles mulatos. De sobremesa, queso coalho con miel de ingenio, bolo de yuca, cartola o bolo de rolo. Una cocina sencilla, à veces bastante rústica, pero sabrosa y original.

Doña del título de capital gastronómica del Nordeste, Recife tiene excelentes restaurantes, que van de la genuina cocina nordestina à las más diversas especialidades nacionales e internacionales. Las casas de comiditas esmeran se en crear recetas propias hasta mismo para el tradicional bolo de rolo y los bares sirven el caldinho, cosa local que no se puede perder.