Cuando menos se espera, se ha roto el salto del calzado. O la llave del departamento sumió, la ropa sucia ya se está  amontonando, los cabellos necesitan de tratamiento… Cositas del cotidiano que no se puede dejar de hacer.

Pero quédese tranquilo, en las calles próximas Ud. va encontrar todo tipo de servicio, de zapateros y llaveros a lavanderías y peluqueros. Sin hablar de las ópticas, que van a reparar la asta de los anteojos que se soltó, o las clínicas de oftalmología, que harán una nueva prescripción si los anteojos se perdieren en las aguas de la bahía de Guanabara. ¿Ud. quiere alquilar un auto e pasear por ahí? Sin problemas, las más conocidas locadoras están à su disposición. ¿Ud. prefiere descansar y dejar un motorista manejar el auto? Hay muchas empresas de turismo.

Y, en caso de emergencias más serias, hospitales públicos y particulares completamente equipados para prestar auxilio y, en la medida del posible, garantizar que Ud. no pierda un solo partido de la Copa.

Así es: ¡Ud. está en su casa!