Los sabores y aromas de África dan el ton à la cocina baiana. Mucho tempero y especierías transforman lo que sería una simple comida en una experiencia sensorial de raro placer. Quienes ya hayan comido el verdadero vatapá saben que se trata. Recetas que llevan pescados y camarones, pimienta-malagueta, jengibre, leche de coco y aceite de dendê sin parsimonia. Y mucha paciencia, y mucho capricho. Secretos que vienen de lejos, platos concebidos para agradar a los orixás y que solamente se aprenden a hacer haciéndolos.

Un acarajé, frito a la hora en aceite de dendê, relleno con vatapá y servido con la sonrisa de una baiana vestida de rendas blancas tiene un sabor de puerta del cielo. Moquecas, frigideiras, caruru, abará, mungunzá… en la bandeja de la baiana o en refinados restaurantes, la culinaria de Salvador es única. Todavía, una vez más, es preciso ir despacio. No deje de probar todo, pero alternando comidas leves, con las portentosas iguarias locales. ¡Y acuérdese, acá, caliente quiere decir con mucha pimienta!