Fundada en 1554 por padres jesuitas empeñados en la catequesis de los indios, São Paulo es hoy el principal centro financiero, corporativo y mercantil de la América de Sul. De 1889 a 1930, la ciudad ha recibido una gran cantidad de inmigrantes, que le dieran impulso à la industria y fortalecerán su biés cultural, y, ya en 1928, contaba su primer millón de habitantes. Italianos, portugueses, españoles, japoneses, árabes, sirios, libaneses… La pluralidad de culturas integrantes de la formación de São Paulo le ha imprimido un perfil cosmopolita extremamente favorable à la interacción global y, por consecuencia, a los negocios. Grandes eventos, encuentros, lanzamientos, ferias y congresos se suman a miles de otras actividades económicas para hacer la ciudad brasileña más influente en el escenario mundial.

La historia está presente en muchos espacios desparramados por la capital paulista. El Pateo del Collegio, donde ha sido erguida la primera edificación de São Paulo, la Casa do Bandeirante, un ejemplar típico de las habitaciones rurales paulistas entre los siglos XVII y XVIII, la Estación de la Luz, construida entre 1895 y 1901 para atender à las necesidades de la producción cafetera, el Vale del Anhangabaú con sus famosos viaductos y, a su lado, el centenario Theatro Municipal, o el Mercado Municipal, de 1932, donde hay setenta y dos vitrales creados por Conrado Sorgenicht Filho y retratan la agropecuaria brasileña, son algunos de los pocos ejemplos de eses sitios en los cuales la memoria del pasado se yunta al paisaje urbano de nuestros días.

Cultura, recreo, entretenimiento y comercio también no faltan. Museos, bibliotecas, pinacotecas, librerías, galerías de arte, centros culturales, parques, jardines, casas de show, night-clubs, restaurantes, bares, shoppings, tiendas sofisticadas, tiendas más baratas, ferias… Para todos los gustos y bolsillos, São Paulo tiene excelentes opciones.