Concentrando las más tradicionales direcciones paulistanas profesionales y, luego, habitacionales, es natural que se desarrolle en esa grande área toda una estructura gastronómica de altísimo nivel.

La red de restaurantes de São Paulo supera cualquier expectativa. Incontables especialidades y alta calidad se unen al encanto de ambientes criados con fina competencia. La cocina italiana lidera la lista, seguida por la contemporánea, la francesa, el árabe, la argentina… y la brasileña. En Santo Amaro y Moema, excelentes cervecerías esmerándose en la cocina alemana. Y las churrasquerías están por todos los lados, en las formas más sencillas o en las más requintadas. Todos los sabores están en la Zona Sul.

Panaderías, la escoja de corazón de los paulistanos para el café de mañana, ofrecen panes, dulces y todo lo que hay de bueno para comenzar el día en paz con la vida. Y los bares cierran el circuito, llevando para la noche el merecido reposo después de un día lleno.