Cajuína oro, sillas en la acera, buena charla sin tiempo para el final, mangueras, buritis, caneleiros y oitis ipês sombrando calles, plazas, patios y jardines. El calor es fuerte, pero siempre hay las hojas de un árbol para ofrecer flores o refugio con aroma a fruta. Ciudad de gran corazón, que recibe al viajero como un amigo y hermano. Con mucha música, porque la gente está contenta y hay muchas historias que contar. Teresina hospitalaria, ¡ya que es bueno estar aquí!

PERFIL DE LA CIUDAD

Bien delineada, limpia, segura y moderna, Teresina generalmente sorprende a los que esperan una tierra con un telón de fondo de la caatinga. El árido paisaje y la vida dura del sertón son realidades muy lejos de la tranquilidad y el verde de Teresina. Una de las ciudades más prósperas en Brasil, Teresina actualmente destaca por su industria textil, por sus actividades comerciales y por ser un centro médico y de laboratorio expresivo. Sin embargo, aunque muchos llegan por negocios o por tratamiento de salud, nadie deja la ciudad sin tomar un poco de esta cosa tan especial llamada amistad.

La parte central de Teresina es entre el Río Parnaíba y su afluente, el Poti, que se unen para seguir hacia el Atlántico. La proximidad de los ríos ha propiciado el desarrollo local desde el principio y, hoy, sigue representando un factor primario en términos del abastecimiento de agua y energía. Más que eso, hay paseos en lancha y la rara belleza de la puesta del sol en Encontro dos Rios (la reunión de los ríos), allí a los lados de Poti Velho, donde nació la ciudad.

ALREDEDORES

La distancia de aproximadamente 180 km que separa Teresina del Parque Nacional Sete Cidades parecerá corta cuando encuentre lo que allí espera al visitante. Sete Cidades es un lugar que causa asombro. Sus formaciones rocosas aluden a un mundo de fantasía.

Aunque el resultado de movimientos geológicos ocurridos hace millones de años, estas características parecen obra de la mano humana. Tanto así que varias teorías fantasiosas dan crédito a pueblos extintos, como fenicios y vikingos por la construcción de las “ciudades”.

Piscina dos Milagres, que invita a un baño refrescante, Pedra dos Canhões, Banco da Praça, Arco do Triunfo, Biblioteca, Teatro de Arena, Igreja Velha, Passagem do Vento y Pedra da Pirâmide son algunas de las fantásticas formaciones.

La mayor parte de la flora que se encuentra en el parque es propia del cerrado – Murici, Krab, Bacurí, Pequi y Pau-terra – y de la caatinga –Juazeiro, Jurema, Aroeiera y cactus como el Xique-xique y el Coroa-de-frade (corona de fraile). A lo largo de los ríos y cerca de los fuentes, son comunes el Pau d ‘ arco y Embaúba.

Muchas aves y animales habitan en el parque y es fácil encontrar allí loros, pericos, pájaros carpinteros, búhos, chuñas, jaguares, armadillos, venados, mapaches, zorros e iguanas.